Asesoría

Uno de los pilares de todo restaurante es su concepto gastronómico. Para que un establecimiento sea rentable es básico que tanto la sala como la cocina persigan el mismo concepto y juntos ofrezcan una propuesta gastronómica y estilo de servicio coherente, atractivo y diferenciado.

Tras varias experiencias de emprendimiento y años de trabajo como chef, sumiller y formador he desarrollado una metodología de trabajo para hacer de la asesoría un tiempo eficaz, productivo y formativo.

Las asesorías están pensadas para aquellos restaurantes que quieran introducir alguna referencia a la cocina española, latinoamericana o la cultura de las tapas en su establecimiento, para obtener un valor diferencial.

¿Cuál es nuestra metodología de trabajo?

  1. Evaluación del restaurante y su contexto
    Antes de proponer nada nuevo es necesario ver lo que ya se está haciendo y analizar instalaciones, situación, competencia y tendencias del restaurante y la zona.
  2. Elaboración o actualización de la propuesta gastronómica
    Diseño de menús y carta de cocina y de vinos.
    Elaboración de la carta de cocina junto con el equipo.
    Elaboración, selección de la carta de vinos junto al equipo de sala y/o gerente.
  3. Gestión de la propuesta gastronómica
    Cálculos de rentabilidad de las cartas de comida y bebida.
    Aplicación de escandallos, fichas técnicas y control de stock y mermas para las nuevas cartas.
    Revisión de los procedimientos desde el proveedor hasta el cliente final de los productos y elaboraciones en ambas cartas.
    Asesoramiento en maridajes y técnicas de venta para evitar crecimiento de stock
  4. Evento de presentación nueva propuesta gastronómica
    Una asesoría conlleva un esfuerzo económico para el restaurante. Nuestra propuesta es terminar la asesoría con un evento de presentación del nuevo concepto para poner a prueba todo lo trabajado frente a la clientela y como oportunidad para recuperar parte de la inversión.
  5. Auditoría y seguimiento
    Una vez terminada la asesoría presencial, está la posibilidad de mantener contacto mediante una auditoría o seguimiento del restaurante para asegurar estabilidad en la calidad de la oferta y realizar pequeños cambios o ajustes pertinentes. Este seguimiento podría hacerse mediante contacto online o con visitas periódicas.